Abrillantado industrial

El brillo es un efecto óptico. Para conseguir una superficie altamente brillante necesitaremos que esta tenga la menor rugosidad posible. Para ello tendremos que previamente rebabar y afinar la pieza en cuestión y finalmente abrillantarla. Una vez hemos conseguido bajar la rugosidad al mínimo posible, utilizamos un chip de porcelana con poder abrasivo nulo que se utiliza principalmente como medio para aplicar el producto abrillantador, normalmente líquido. Este tipo de superficies se precisan sobre todo en el ámbito de la tecnología médica, como por ejemplo implantes quirúrgicos, automoción, y joyería.

Nuestras soluciones para el abrillantado industrial

En función del tipo de material que se desee abrillantar, CONIEX ofrece una amplia gama de productos:

Producto líquido. Debe de trabajar en seco mediante un soporte que puede ser serrín de maíz o tacos de madera. Utilizado para todo tipo de metales y aleaciones. Indicado especialmente para el abrillantado de botones.

Producto líquido. Utilizado para el abrillantado de todo tipo de metales obteniendo superficies altamente brillantes, además de pasivar las piezas evitando su posterior oxidación.

Producto en polvo. Se utiliza junto a esferas de acero inoxidable. Apto para todo tipo de metales férricos, aluminio, alpaca, bronce, latón y metales preciosos.

Producto tipo pasta. Debe de trabajar en seco mediante tacos o rombos de madera. Abrillantado para todo tipo de plásticos.

Producto líquido. Dedicado especialmente para abrillantar piezas de aluminio, aunque también es apto para otro tipo de metales.

Producto líquido. Para abrillantar y descalaminar.